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■ XX85 PÁJAROS OSCUROS
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- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - 2006-03-23 | | ![]() Nathán Yonathán por Clara Janés El pasado 12 de marzo murió Nathán Yonathán. Nacido en Kiev en 1923, a la edad de dos años vivía ya con su familia en Israel. Estudió hebreo y literatura en la universidad de Tel-Aviv y se dedicó a la enseñanza. Fue también lector en la Universidad de Haifa y en el Lewinski Collage. Autor de numerosos libros de poesía, conocidos en el mundo entero, ha sido incluido por Carlos Morales, en su antología de la poesía israelí —árabe y hebrea— contemporánea, titulada Coexistence. En ella escribe: "Desde que abrazó al padre de un soldado árabe que yacía en el mismo cementerio que su hijo Lior, junto a otros muchos muertos de la guerra del Yom Kippur, Nathán Yonathán se ha convertido en una de las voces más activas y sensatas del pacifismo israelí. Su voz, hija del espíritu de los kibbutzim es, por lo demás, una de las más conocidas en el mundo de la poesía israelí contemporánea." AL FINAL DEL CAMINO En todo lugar hay un precipicio para los valientes y una sombra para los exhaustos y un manantial volcando su frialdad. En todo amanecer hay rocío para los temblorosos y luz para los amantes y frías piedras y salvajes pastos. En todo anochecer hay un sosiego para los tempestuosos y liviandad para los solitarios y una roca para los que yacen al final del camino. (Traducción de Esther Solay-Levy) LA ORILLA Hay veces que las orillas son lo poco que queda del cariño de los ríos. Cierta vez contemplé una orilla que un río abandonó, con su corazón roto de arena y de piedra. También el hombre puede a veces exánime quedar, como una orilla solo. Y las conchas, como las gaviotas, como el aire, son a veces, también, acaso lo que queda de la casa que tanto amaron siempre: en ellas canta el mar, a solas, sus canciones. Así, entre las amorosas conchas de su corazón, canta el hombre su juventud perdida. (Traducción de Margalit Matitiahu y Carlos Morales) BALADA Si lo que amas es un ramo de flores dolorido, me iré al desierto y aprenderé a sufrir. Si lo que amas son los versos escritos en la piedra, construiré mi casa entre peñascos y en sus ariscas cumbres aprenderé a escribir. Solamente entonces, cuando la oscuridad nos cubra de la arena, y el amoroso libro de las crónicas en lo oscuro nos esconda, acaso sepas decirme esas otras palabras que están más allá del dolor y de la dicha. Parece que este hombre —dirás solamente entonces— me dio todo su amor. (Traducción de Margalit Matitiahu y Carlos Morales) CUASI BALADA Si lo que amas son los ramos de espinas dolorosas, me iré al desierto y aprenderé a doler. Y si lo que has amado son los versos escritos en las rocas, pondré mirando el alma hacia las piedras y en los ariscos riscos la pondré a escribir. Solamente entonces, cuando en su sombra la arena nos oculte y el libro de las cosas en lo oscuro se abra y nos proteja, acaso me digas palabras más hermosas que la felicidad y el llanto: parece que este hombre —dime— me dio todo su amor. (Traducción de Margalit Matitiahu y Carlos Morales) LA FOTOGRAFÍA, Te he dejado una fotografía no la interpretes equivocadamente ni rastros hay allí de manzanas o sierpe ese jardín es inocente como un llanto este hombre no ha conocido aún mujer. Te he dejado una fotografía en la cual se le ve haciendo un culto y doloroso signo de interrogación. ADÓNDE HUBIÉRAMOS IDO Lo que entristece no es que el país está cambiando que las heridas de las caleras se han desgarrado ya que no existe cosa imposible de engañar con colores sino que entre nosotros el aire se va agotando y no podemos elevarnos a los montes. Quedaremos parados en el confín del reservorio de tierra de los antepasados errando entre las encinas del llanto y las doradas dunas y una cabrita que nos dio su leche y su lana con sus flacas patas nos allanó un camino en la arena hacia la sombra del algarrobo. Y de no haber sido porque se obstinó hacia dónde hubiéramos venido entonces hacia dónde hubiéramos ido ahora. (Traducción de Oled Sverdlik)
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