![]() |
Agonia.Net | Reglas | Publicidad | Contacto | Regístrate | |||||||
![]() |
|||||||||
![]() |
|||||||||
|
agonia.net ![]()
· EL ASUNTO DE LOS EXTRATERRESTRES (*)
Artículo
Despre Boierism: manifest si razie
Mesa redonda
|
- - -
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - 2008-04-19 | | ¡Amada Libertad, triunfaste sobre los fantasmas! Recorro el camino del medio y aún así tropiezo con muchas piedras. Piedras de todos los tamaños, unas con aristas tan afiladas que lograron herir mi alma. Han descarnado mi templo y lo han echado a pedazos a los cuervos… Era noche, el canto liso de los grillos a lo lejos se escuchaba. Un murciélago rondaba un almendro. Noche cerrada. Manto negro. Alma acongojada, muy adolorida. Soñadora y triste. Gratuita fabricante de quimeras. Miraba a través de la oscuridad buscando formas conocidas. Todo se había diluido. Lo que creía construido, se chorreaba indefinido como río fuera de cauce. Mar de llanto. Miré mis manos, se desprendían de ellas mis dedos, falange por falange. Se fueron, pero antes me dijeron: “No nos necesitas, perdidas tus ilusiones, ¿Para qué nos quieres? ¿Si tomas papel y lápiz, a quién escribirás y cantarás amores? ¿A quién dibujarás? Sin siquiera una sombra que te contemple, no necesitas maquillarte, peinarte, ponerte bonita, ¿Quién te va a mirar? Mis dedos agarraron camino y mi sangre saltó como avalancha, corría caliente por todo mi cuerpo, bañaba mi piel y anegaba el lugar. Se aceleró mi pena. Dolor de muerte, dolor incurable. Mi altivez se rindió. Mi orgullosa cabeza se dobló sobre mi pecho. Mis piernas no resistieron y me dejaron caer. Quedé fundida en el antro negro de mi propia noche, sin una luz de esperanza, tendida en el suelo dispuesta a dejarme ir. Me olvidé de todo. ¿Pasaron minutos, horas, días? Nunca lo supe. El gélido viento soplaba sobre mí. Arremolinaba mis cabellos y lo poco que de ropa me quedaba. Ese viento danzón se burlaba de mí, se reía a carcajadas. Me acabó de arrancar todo. De mi solo quedó la esencia del ser convertida en diminuta chispa luminosa de color violeta con matices diamantinos que juguetona se movía. Todo se fue aquietando, solo se oían los sonidos propios de la noche. El frío era el Rey, la Reina era la noche, tremenda pareja. De pronto, entre las sombras indefinidas apareció una línea luminosa que se originaba desde una puerta entreabierta. Contra esa luz se fue dibujando una silueta que crecía, que se magnificaba en el claro-oscuro escenario. Se acercaba a mí pero no distinguía su rostro, sin embargo pude oír su dulcísima voz que fue como bálsamo sanador para mi acongojado ser. Halo envolvente se fundió en mí. Esa majestuosa entidad era la Esperanza que, suave y amorosa me hablaba de mis experiencias satisfactoriamente logradas. Me dijo que en todo el tiempo ha estado conmigo, que se ha gozado como suyas mis quimeras y que además las había propiciado, porque de esa forma y a través de mí, podía conocer y degustar el placer que sentimos los mortales. Me exigió erguirme y me dijo: “Sigue tu camino, la ruta está marcada. Tu loca fantasía te obligará a hacer muchos altos en puertos diferentes, pero no te aflijas, eso será el combustible que mueva el motor de tu navío por ese mar bravío de tus poderosos sueños. ¡Adelante, jamás te rindas! ¡Eres libre! ¡Sigue buscando a Eros, si no lo encuentras tú, él te encontrará a tí! ¡Amor, Amor, Amor, arisco Amor!
Visualizaciones: 58
|
|||||||||
|
|
|
|
|
|
|
|
||||
| La casa de la literatura | ||||||||||
La reproducción de cualquier texto que pertenece al portal sin nuestro permiso està estrictamente prohibida.
Copyright 1999-2003. Agonia.Net
E-mail | Política de publicación et confidencialidad